El placer de comer pizza a escondidas en Miami… Necesitarás Visa para disfrutarlo

La primera vez que escuché de este lugar, no entendí ni el nombre, simplemente un amigo me dijo: “tenemos que ir a este lugar, hacen una pizza buenísima”. Eso habrá sido a mediados del año pasado.

En mi cabeza sólo quedó que vendían rica pizza y que estaba cerca de Lincoln Road, una de las calles más famosas y transitables por los turistas en Miami, o “SOBE”, como le decimos los que vivimos ahí cariñosamente.

Este año cumplo seis años de vivir en Miami, y una de las cosas que más me llaman la atención es la gran variedad de restaurantes y la amplia oferta gastronómica que tiene esta ciudad, lo que me hace pensar que para los chefs y restauranteros, ha de ser una gran apuesta lograr llamar la atención del público y que estos se enamoren de tu comida.

Pero más allá de los sabores, hay que ser arriesgado, llamar la atención, poner un concepto ‘lounge’ o muy ‘healthy’ para atraer a esos paladares exigentes y, ¿por qué no decirlo?, hay que arriesgarse para que esos cuerpos esculturales se atrevan a romper la dieta y hasta la rutina para pecar con un buen plato… Claro que lograr lo dicho anteriormente puede parecer difícil cuando uno menciona la pizza.

Este reto parece haberlo logrado esta famosa pizzería que debo decir que la primera vez que la visité, me sorprendió desde el principio.

¿Por donde comenzar?

La primer cosa que me sorprendió de este lugar es que hay que hacer reservación para poder entrar, sí, a ¡comer pizza! El lugar es tan peculiar y pequeño que la gente ha quedado enamorada del concepto.

Superada ya mi sorpresa de tener que hacer reservación para entrar a una pizzería, llega la segunda sorpresa… la entrada. Y es que señores, esta NO es la típica pizzería a la que uno entra como ‘Pedro por su casa, o Juan, o Felipe o quien sea’, ¡No!.

En esta pizzería lo que reina es la clandestinidad, y eso, es lo que más me enamoró de este lugar que se encuentra a un costado de Lincoln Road, en Michigan Avenue.

Justo afuera del número 1680 una chica sentada en una silla te recibe, te pregunta si vas al lugar y te lleva alrededor del edificio para entrar por el lado de la salida de emergencia.

Al ir caminando por ahí puedes ver el callejón, la oscuridad, la puerta de metal enorme y no puedes evitar sentirte como que te estás ocultando de algo o de alguien, que yo me atrevería a decir que te ocultas de esa dieta que hiciste por todo un mes y que estás a punto de romper.

«Es como si fueras a encontrarte con tu amante perfecto».

Una vez superado ese momento de ‘adrenalina’, te encuentras con tu nombre en la lista y un pequeño lugar donde sólo hay ocho mesas de madera pequeñas (ahí se resuelve el misterio de la reservación) que se mueven y se acomodan como las fichas de un juego de mesa dependiendo del número de comensales que las ocuparán.

Es todo un arte ver cómo desmontan una mesa para 10 personas y de inmediato la acomodan para que una o varias parejas ocupen su respectiva mesa.

«Una vez adentro, te sentirás comiendo dentro de la cocina del chef, el olor es exquisito y no puedes evitar que el hambre se apodere de ti».

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Instagram @visa01

Debo decir que este concepto lo tiene todo, sencillez, elegancia, intimidad y las manos maestras de uno de los mejores chefs de pizza, el italiano Renato Viola, quien se encuentra en la lista de los mejores Master Pizza Chefs en el mundo, ha ganado múltiples premios en Europa y Estados Unidos haciendo pizza, y es miembro del equipo italiano de pizza acrobática.

«Con sus manos, Viola ha creado la pizza más cara del mundo llamada «Louis XIII».

Pero volviendo al tema de nuestra pizzería íntima, el menú es variado. Me llamó la atención que cada pizza tiene un nombre de persona: Riccardo, Danielle, Mario, Paolo, Claudio , etc. Pero a mí lo que más me encantó fue la entrada de pan calientito con romero y vinagreta picante que da paso al plato fuerte.

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Instagram @visa01

Mi pizza favorita es la que hacen en forma de estrella con queso ricotta en las orillas, uno puede pedirla con los ingredientes que quieras, pero la forma de estrella, creanme, le da un toque distinto a un manjar que todo el mundo come.

Después de una y otra mordida sin parar, ya has perdido la dieta, el remordimiento y si te portas bien, hasta te pueden compensar con unos croissants con nutella hechos en casa, que literalmente están para chuparse los dedos.

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Instagram @visa01

Vivir esta experiencia de comer pizza en un lugar donde la hacen en horno de piedra, en un lugar pequeño escondido de todo lo demás de Miami es simplemente una aventura que se tiene que vivir para disfrutarla, es como saber lo que se siente haberte venido de tu país y llegar a Miami lleno de ilusiones y dejándote sorprender por lo que vas descubriendo en cada paso.

Al final, lo que necesitas para disfrutar de este placer ‘culposo’ pero sabroso es Visa-01, un nombre adecuado de este escondite donde se sirve la mejor pizza a escondidas de Miami y que hace analogía al tipo de Visa de inmigración que se les da a las personas que poseen talentos extraordinarios.

El éxito de este diminuto lugar ha sido tal que actualmente ya cuenta con dos sucursales más (no tan escondidas) gracias al buen recibimiento que ha tenido este lugar por parte del público.

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Chef Renato Viola posee un talento extraordinario para llevarte el sabor de la pizza italiana a Miami. Foto: Instagram @visa01

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