«Escribir es como tocar el cielo con el alma».
Tengo dos pasiones en mi vida, escribir para mí y viajar. Desde pequeña han sido mis dos compañeras de vida.
Viajar, no recuerdo desde cuándo me gusta, lo único que recuerdo es que es culpa de mi tía, porque ella viajó mucho cuando yo era pequeña.
Ahora creo que la he superado. Mi abuelito siempre me decía que viajaría, crecí con ese sueño y ahora se ha convertido en algo que me hace feliz.
Cuando estas dos pasiones se juntaron, se convirtieron en lo que soy ahora, periodista, escritora, que gracias a mi trabajo puedo viajar y disfrutar de montarme en un avión, y dejar que mi mente vuele a la misma altura que él, inspirarme en las pequeñas cosas que pasan alrededor para plasmar mis letras.
Cada que escucho el despegar de un avión, me emociono, sé que voy a escribir una nueva aventura, literalmente.

Para mí, las musas merodean cada aeropuerto que piso, me persiguen, me hablan, me sonríen, me animan a soltar la inspiración y escribir, sin rumbo, sin freno, sin temor.
Así son mis letras, unas veces alegres, otras soñadoras y otras tantas tan melancólicas que prefiero guardarlas.
Encontré mi refugio en las letras desde hace 10 años, pero sólo este año me animé a abrir mi blog, a compartirlas con quien esté dispuesto a leerlas, a entenderlas. El camino no ha sido fácil.
Para mí escribir es algo muy personal, es desnudar el alma en medio de tantas letras.
Y , ¿por que decidí compartirlas? No lo sé todavía, todo comenzó en mis vacaciones a España. La belleza y el arte de ese lugar me inspiraron a escribir sin parar todos los días y quería que el mundo o quien fuera leyera y conociera ese maravilloso país, aunque sea a través de mis letras..
Pero debo de confesar que esto es adictivo. Cada que me monto en un avión mí mente vuela, me lleva a otro mundo, ese en el que las palabras cobran vida, ese en el que las letras se forman unas a otras como las nubes en el cielo.
Escribir para mí es como tocar el cielo con el alma, por eso me emociona tanto cada que me monto en un avión.

Muy bonito escrito, Bety. Letras que encantan a los ojos ávidos de leer cosas buenas.
Viaja cuanto puedas. El mundo es enorme y maravilloso. Cómetelo!
Gracias 🙂